Este es mi diario de recetas y un espacio donde comparto una de mis grandes pasiones: la cocina. Aquí encontrarás recetas caseras que preparo en casa y que siempre tienen éxito en la mesa: cocina tradicional, platos sencillos, buenos ingredientes y el placer de cocinar sin prisas.
Para mí, la cocina empieza mucho antes de encender los fogones. Empieza paseando por el mercado, eligiendo los mejores productos y pensando cómo combinarlos. Continúa en la cocina, probando, rectificando y disfrutando del proceso. Y termina alrededor de una mesa bien puesta, compartiendo la comida con los demás.
Me encanta todo lo relacionado con la gastronomía: los mercados, los libros de cocina y también las películas culinarias como Chef, Ratatouille, Sin reservas, Seducción a la carta o Julie & Julia. Incluso Tomates verdes fritos me inspiró a preparar este plato en casa.
Como decía Julia Child: "Una vez que hayas dominado la técnica, nunca más tendrás que mirar la receta. El único obstáculo real es el miedo al fracaso."
Aquí encontrarás recetas fáciles, cocina intuitiva, platos tradicionales, errores, aprendizajes y mucha pasión. Porque cocinar no es solo seguir una receta: es atreverse, corregir si algo sale mal y disfrutar del proceso. A veces los grandes platos nacen de un descuido. El brownie, por ejemplo, surgió porque alguien olvidó echar levadura a un bizcocho. Y la famosa tarta Tatin nació también de un pequeño error en la cocina.
Nadie nace siendo un gran cocinero. Se aprende intentándolo una y otra vez. Si te gusta la cocina casera, las recetas fáciles y los platos que saben a hogar, estás en el lugar adecuado. Pasa, ponte cómodo y cocinemos.
Como cualquiera que aprende a cocinar, también he tenido mis pequeñas catástrofes culinarias. Todavía recuerdo cuando, recién casada, preparé carne en salsa para unos invitados… ¡y quedó tan dura que no había quien la comiera! O aquella vez que hice un arroz con verduras que parecía más una poleá que un arroz. Tuvimos que improvisar un plan B antes de que llegaran los invitados. Con el tiempo, esas historias se convierten en anécdotas que ahora me hacen sonreír. Porque cocinar también es eso: equivocarse, aprender y volver a intentarlo.